Hay una sensación que muchas personas describen al verse en una foto con luz de frente: la cara parece más plana, cansada y con sombras bajo los ojos, como si hubiera perdido el relieve de antes. En buena parte de los casos el origen está en los pómulos hundidos, es decir, en la pérdida de volumen del tercio medio del rostro. Entender por qué ocurre (la edad, la pérdida de peso o la propia genética) es el primer paso para saber si el ácido hialurónico puede ayudar o si conviene otro planteamiento.

Mujer observa de perfil el volumen de sus pómulos en una consulta de medicina estética facial

Datos clave

ZonaTercio medio del rostro
CausasEdad, peso y genética
Primer pasoValoración médica previa
Opción frecuenteÁcido hialurónico
ResultadoVaría según cada persona
En este artículo
  1. Qué son los pómulos hundidos
  2. Por qué se pierde volumen en el tercio medio
  3. Cómo se valora y qué aporta el ácido hialurónico
  4. Cuánto dura el resultado
  5. Cuándo no es la opción adecuada
  6. El papel del médico
  7. En resumen
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Qué son los pómulos hundidos

Los pómulos son la estructura que da proyección y relieve a la parte alta de las mejillas. Cuando mantienen su volumen, la luz incide en esa zona y el rostro se ve descansado y con forma. Hablamos de pómulos hundidos o planos cuando esa región, el tercio medio de la cara, pierde relleno y se aplana: aparecen entonces las sombras bajo los ojos, el surco entre la nariz y la boca se marca más y el conjunto transmite cansancio aunque la persona haya descansado bien.

Conviene entender también qué no es. No es grasa acumulada ni un problema de piel que sobra, sino lo contrario: una falta de volumen y de soporte en una zona concreta. Por eso tratar los pómulos hundidos pasa por recuperar estructura donde se ha perdido, y no por retirar nada. Qué origina ese aplanamiento y qué opción encaja mejor varía según cada persona y se valora siempre en consulta.

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Por qué se pierde volumen en el tercio medio

No todos los rostros planos responden a la misma causa, y saber de dónde viene la pérdida de volumen es lo que orienta el planteamiento. Por eso el punto de partida es siempre una valoración médica presencial, en la que se estudia el conjunto del rostro y no solo los pómulos.

El paso de los años

Con la edad, la grasa que da relieve a la parte alta de la mejilla se reduce y se desplaza hacia abajo, mientras el hueso que la sostiene también se reabsorbe poco a poco. El resultado es una zona menos proyectada: el pómulo se aplana, el tercio medio pierde apoyo y el rostro parece algo más alargado y caído de lo que era.

La pérdida de peso

Adelgazar deprisa o perder bastante peso suele notarse primero en la cara, porque la grasa facial es de las primeras en responder. En personas que ya tenían un tercio medio poco relleno, esa pérdida acentúa el aspecto hundido de los pómulos y las ojeras, de modo que el reflejo en el espejo cambia más de lo esperado.

La genética y la estructura ósea

Hay quien, sin que medie la edad ni cambios de peso, tiene de base unos pómulos poco proyectados por su estructura ósea. En estos casos la zona se ha visto plana desde joven, y lo que se plantea no es recuperar algo perdido, sino aportar una proyección que nunca estuvo marcada.

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Cómo se valora y qué aporta el ácido hialurónico

Cuando la causa es una falta de volumen y la piel conserva buena firmeza, una de las opciones que se valoran es el aumento de pómulos con ácido hialurónico, un relleno biocompatible que el organismo reabsorbe de forma gradual y que se infiltra en puntos concretos para devolver proyección a la zona. Estos son los aspectos que conviene tener claros antes:

  • Todo parte de un diagnóstico. El médico estudia si el problema es realmente de volumen, si hay descolgamiento asociado o si la zona pide otro abordaje, porque de ahí depende que el relleno ayude o no.
  • Un cambio sutil, no una cara distinta. El objetivo es recuperar relieve y descanso en la mirada, no transformar el rostro. Sobretratar la zona es uno de los errores que dan ese aspecto artificial que la mayoría quiere evitar.
  • Puede haber hinchazón o algún hematoma. Es habitual notar inflamación leve o pequeños moratones las primeras horas, que suelen remitir solos de forma progresiva.
  • Vuelta a la rutina pronto. No requiere ingreso ni reposo prolongado, aunque conviene seguir las indicaciones de las primeras horas.
  • El resultado se valora pasados unos días. Desde la sesión se aprecia un cambio, pero el aspecto estable se ve cuando baja la inflamación inicial, y siempre varía según cada persona.
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Cuánto dura el resultado

El ácido hialurónico no es permanente: el organismo lo reabsorbe de forma gradual, de modo que el volumen aportado se mantiene un tiempo limitado y luego se va diluyendo. En los pómulos, por ser una zona de bastante estructura y poco movimiento, el efecto suele sostenerse más que en otras áreas, pero depende del tipo de producto, de la cantidad y del metabolismo de cada persona.

Por eso no hablamos de un resultado definitivo, sino de un efecto que se mantiene con revisiones y, si procede, con algún retoque cuando el médico lo valore. Si te interesa entender los plazos reales por zonas, tienes más detalle en cuánto dura el ácido hialurónico. En cualquier caso, cuánto durará en tu caso concreto solo puede estimarse tras valorarte.

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Cuándo no es la opción adecuada

El relleno trabaja el volumen, pero no tensa los tejidos ni los recoloca. Cuando lo que aplana el tercio medio no es la falta de relleno, sino que los tejidos han descendido o la piel ha perdido firmeza, el planteamiento es otro, y confundir ambas situaciones está detrás de buena parte de las expectativas mal ajustadas.

  • Si los tejidos del tercio medio han descendido y el pómulo se ve caído más que hundido, añadir volumen no reposiciona nada, y puede valorarse un lifting deep plane, que actúa sobre las capas profundas del rostro.
  • Si lo que buscas es un relleno más duradero con tu propia grasa, existen técnicas que trasladan grasa del propio paciente a la zona, un abordaje distinto que el médico valora en consulta según cada caso.
  • Si la flacidez afecta a todo el rostro, a veces el planteamiento pasa por una cirugía de rejuvenecimiento. Para orientarte entre las distintas técnicas según el grado de descolgamiento, es útil leer sobre los tipos de lifting facial.

No existe una única opción válida: cada una resuelve un problema distinto, y lo importante es elegir la que corresponde a tu caso tras una valoración.

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El papel del médico

Buena parte del resultado se decide antes de infiltrar, en el diagnóstico. Saber si un tercio medio concreto se beneficia de añadir volumen, en qué puntos y en qué cantidad, o si lo que necesita es reposicionar tejidos o esperar a otro momento, es lo que separa un rostro que recupera descanso de uno que se recarga o se desequilibra. Un profesional con experiencia valora el conjunto facial y descarta a quien no es buen candidato para esta técnica.

Además, la zona del pómulo tiene vasos y estructuras que exigen un conocimiento preciso de la anatomía para infiltrar en el plano correcto, y esa es una de las razones por las que conviene ponerse en manos de un médico cualificado y no decidir solo por precio. Si quieres entender mejor cómo se aborda cada caso y qué es razonable esperar, puedes informarte con Doctor Claudio Colombo, experto en Cirugía y Medicina Estética en Madrid.

En resumen

Los pómulos hundidos o planos reflejan una pérdida de volumen en el tercio medio del rostro, que puede venir de la edad, de la pérdida de peso o de la propia estructura ósea. Cuando el problema es de volumen y la piel sigue firme, el ácido hialurónico es una de las opciones que se valoran para devolver proyección y descanso a la mirada, con un efecto temporal que requiere revisiones. No es la opción cuando lo que predomina es el descolgamiento o la flacidez, casos en los que se estudian otros abordajes. Como siempre, lo que de verdad te conviene se decide en una valoración médica individual.

Consulta en Madrid

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Cada rostro es diferente y no todos los pómulos planos se tratan igual. Si notas que la cara ha perdido volumen y quieres saber si el ácido hialurónico es adecuado en tu caso o conviene otro abordaje, puedes pedir una valoración personalizada para resolver tus dudas.

Dr. Claudio Colombo

Sobre el autor

Dr. Claudio Colombo

El Dr. Claudio Colombo es experto en Cirugía Estética, con más de 20 años de experiencia. Miembro internacional de la ASPS y del Colegio de Médicos de Madrid.

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